"Cuando el teléfono está en funcionamiento, el metal y el agua reaccionan, produciendo hidrógeno. Este gas es suministrado luego a la batería, donde vuelve a reaccionar con el oxígeno presente en el aire para generar energía". Mediante este proceso químico, Oh Yong-Soo, Vice-Presidente de la división Electro-Mechanics de Samsung, asegura que en tan sólo un par de años será posible adquirir teléfonos móviles con baterías que a diferencia de las conocidas hasta ahora en las que era necesario metanol para producir hidrógeno, va a bastar simplemente un poco de agua para conseguir el fin: Producción de energía.

Este noticia es de especial relevancia si tenemos en cuenta de quién procede: Samsung, uno de los principales fabricantes de telefonía móvil mundiales, que según Oh Yong-Soo va a permitirles distribuir antes de finalizar el 2010 los primeros modelos basados en esta tecnología, gracias a la cual prometen hasta diez horas de uso ininterrumpido, el doble que las baterías recargables convencionales.

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