Hace pocos días saltaba la noticia en Internet que una conocida cadena de tiendas de informática donde sólo compran los que no son tontos y a partir de ahora no van a poder hacerlo los que se creen muy listos, iba a modificar sus normas internas de funcionamiento aceptando sólo devoluciones durante los siete días siguientes a la fecha de compra, añadiendo la condición de que el producto a devolver tendrá que estar precintado, obviamente sin haberse usado y pudiendo ser cambiado por cualquier otro producto sin especificar si se devuelve el dinero. Obviamente los comentarios que se han leído por los diferentes sitios web y blog´s personales donde se han hecho eco de esta noticia no han sido de simpatía hacia esta cadena, sino más bien lo contrario. Muchas personas se han indignado con esta postura, muchas otras no entienden los motivos y otras tantas han dedicado toda clase de improperios, a cuál más malsonante.
Aprovechando esta circunstancia y sin entrar de momento a valorarla, vamos a poner más elementos de discusión sobre la mesa. Las devoluciones por inconformidad con el producto adquirido es un servicio post-venta que algunas empresas ofrecen a sus clientes, y resalto lo de algunas. Habitualmente son grandes almacenes y cadenas de ámbito nacional o internacional que pretender diferenciarse del comercio minorista ofreciendo este servicio que sólo empresas con gran capacidad económica pueden permitirse. Obviamente los clientes han usado habitualmente el servicio de “devoluciones sin preguntas” para comprar tranquilos sabiendo que si el producto no les convence, pueden devolverlo. Es francamente útil para comprarse una PSP con la seguridad de que si tiene un píxel defectuoso podremos devolverla, o un portátil que si hace demasiado ruido podremos cambiar por otro sin recibir pregunta alguna por parte del vendedor. Hecha le ley, hecha la trampa y muchas señoronas se han comprado un viernes una pamela que después de la boda del domingo ha sido devuelta, o padres y madres que han ido a comprar una cámara de grabar vídeo para la comunión del crío que curiosamente el lunes después deja de gustarles.
Sigue en el foro...
Aprovechando esta circunstancia y sin entrar de momento a valorarla, vamos a poner más elementos de discusión sobre la mesa. Las devoluciones por inconformidad con el producto adquirido es un servicio post-venta que algunas empresas ofrecen a sus clientes, y resalto lo de algunas. Habitualmente son grandes almacenes y cadenas de ámbito nacional o internacional que pretender diferenciarse del comercio minorista ofreciendo este servicio que sólo empresas con gran capacidad económica pueden permitirse. Obviamente los clientes han usado habitualmente el servicio de “devoluciones sin preguntas” para comprar tranquilos sabiendo que si el producto no les convence, pueden devolverlo. Es francamente útil para comprarse una PSP con la seguridad de que si tiene un píxel defectuoso podremos devolverla, o un portátil que si hace demasiado ruido podremos cambiar por otro sin recibir pregunta alguna por parte del vendedor. Hecha le ley, hecha la trampa y muchas señoronas se han comprado un viernes una pamela que después de la boda del domingo ha sido devuelta, o padres y madres que han ido a comprar una cámara de grabar vídeo para la comunión del crío que curiosamente el lunes después deja de gustarles.
Sigue en el foro...